Nacido en el Momento Adecuado
Durante décadas, el agua potable del mundo ha avanzado en una sola dirección.
Los ríos se contaminan. Los lagos se contaminan. La calidad del agua subterránea disminuye. Las crecientes presiones ambientales hacen que obtener agua potable limpia sea cada vez más difícil y costoso.
Para asegurar agua potable segura, millones de familias dependen cada vez más del agua embotellada. Otras dependen de sistemas de purificación que requieren electricidad, filtros, membranas, bombas, repuestos y mantenimiento continuo.
En los últimos años, otro desafío ha atraído la atención mundial: los microplásticos.
A medida que la producción y el consumo de plástico se han expandido en la sociedad moderna, las partículas plásticas microscópicas se han vuelto cada vez más extendidas en el medio ambiente.
Los científicos han detectado microplásticos y nanoplásticos en el cuerpo humano, incluso en la sangre, los pulmones, la placenta, las arterias y el cerebro. La creciente investigación ha aumentado la preocupación pública sobre la acumulación de estas partículas y sus posibles efectos a largo plazo.
Durante muchos años, las personas se enfocaron principalmente en bacterias, virus, sedimentos, sales y contaminantes químicos. Hoy, los microplásticos se han convertido en otro contaminante importante de preocupación en el agua potable.
A medida que crece la conciencia, más personas se preguntan no solo:
"¿Tengo suficiente agua?"
También se preguntan:
"¿Qué tan pura es el agua que bebo cada día?"
Esta es la era en la que nació Solar BiAGUA.